Degeneración macular: síntomas y tratamiento

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La degeneración macular es un enfermedad del ojo, que habitualmente aparece en personas mayores. Es una patología a la que hay que prestar atención porque puede llegar a ocasionar ceguera. Su aparición se produce por el proceso de deterioro de la mácula, que es la parte de la retina que se encarga de la visión de precisión, de manera que la persona que la padece no ve con detalle. Clínicamente, es posible hablar de dos tipos: uno es la degeneración macular seca, que evoluciona de forma más lenta, mientras que la otra es la húmeda, que es más rápida en su evolución.

Síntomas

Las causas por las que se produce la degeneración macular no están claras. Entre los factores que influyen está la edad avanzada, así como los antecedentes familiares. También se es más propenso a tenerla en aquellos casos de personas hipertensas o con trastornos cardiovasculares, entre otros.

Todo este proceso de degeneración y afección ocular se refleja a través de unos síntomas, siendo los más claros la falta de visión y la pérdida de nitidez. También puede darse el caso de que la persona vea imágenes distorsionadas como, por ejemplo, observar las líneas rectas como si fueran onduladas.

En los casos más avanzados, la persona tiene un punto ciego, es decir, hay un área en su campo de visión en la que no ve nada, llegándose a producir una ceguera que no es reversible.

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Tratamiento

La degeneración macular no tiene cura, aunque sí es una enfermedad que se puede tratar con el fin de que no avance, sobre todo, para poder preservar la visión y no se llegue a producir la ceguera.

Entre las recomendaciones que puede dictar el médico están los hábitos de vida saludables, siendo recomendable seguir una dieta baja en grasas saturadas y muy rica en frutas y verduras. Igualmente importante es dejar de fumar y controlar la presión arterial para no ser una persona hipertensa.

En algunos casos, siempre bajo pauta médica, es posible inyectar fármacos antiangiogénicos para controlar la enfermedad y que se produzca una mejora en la visión. Son medicamentos que han demostrado eficacia en diversos pacientes.

También es posible seguir un tratamiento como la fotocoagulación con láser o la terapia fotodinámica, aunque son menos las personas que pueden beneficiarse de estos tratamientos porque son para pacientes muy concretos. Además, está la opción de la cirugía, aunque en general se practica cuando se producen hemorragias en la mácula.

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